Un archivo con datos sobre 17,5 millones de personas, herramientas digitales para la búsqueda y un innovador trabajo educativo: los Arolsen Archives, en la región de Hesse del Norte, son el mayor archivo del mundo sobre víctimas y supervivientes de la persecución nacionalsocialista. La exposición «Un monumento de papel» muestra cómo se creó este lugar tan especial en Bad Arolsen y cómo este sigue desarrollándose constantemente.
¿Cómo se convirtió un servicio de búsqueda internacional en un archivo sin parangón sobre la persecución nacionalsocialista? ¿Quiénes son las personas que se encuentran detrás de los millones de fichas y por qué hoy en día sigue teniendo importancia hacer visibles sus nombres? La exposición «Un monumento de papel» relata en cuatro ámbitos temáticos la historia de los Arolsen Archives: desde sus inicios en la época de la posguerra hasta los proyectos educativos y digitales actuales. Permite ver documentos esenciales, presenta destinos individuales y muestra cómo un trabajo de archivo se convierte en un trabajo moderno de conservación de la memoria histórica.
¿Qué se muestra en la exposición?
Tras el término de la Segunda Guerra Mundial, millones de supervivientes y parientes emprendieron la búsqueda de las personas desaparecidas. En una Europa marcada por la guerra, la persecución y el caos surgió la urgente necesidad de esclarecer el destino de estas personas. Los Aliados, las organizaciones humanitarias y antiguos presos de los campos de concentración empezaron a reunir de forma sistemática todo tipo de documentos e informaciones. A partir de estos inicios se creó en 1948 el International Tracing Service (ITS), un servicio central para las peticiones de búsqueda procedentes del mundo entero. Esta institución se conoce desde 2019 bajo el nombre de Arolsen Archives.
La historia del archivo está estrechamente ligada a la ciudad de Arolsen. En la época nacionalsocialista, Arolsen era un centro de la SS que contaba con un cuartel, una escuela de la SS y un subcampo de un campo de concentración. Tras la guerra, el espacio que ofrecían estos edificios fue ocupado por los expedientes y los empleados y empleadas del ITS. Aquí también salieron a la luz las conexiones políticas: la exposición examina cómo las antiguas élites nacionalsocialistas y las nuevas estructuras democráticas concurrieron en Arolsen y qué tensiones surgieron de ello.
En las décadas de 1950 y 1960 el papel que jugaba el ITS empezó a cambiar: con cada vez más frecuencia las administraciones se dirigían al servicio de búsqueda para recibir justificantes con el fin de otorgar pagos de resarcimiento o para comprobar expatriaciones durante la época nacionalsocialista. Las circunstancias políticas, como la Guerra Fría, dificultaron el trabajo del servicio; muchos de los archivos en Europa Oriental permanecieron inaccesibles durante décadas. Solo a partir de la década de los 1990 fue posible analizar nuevas fuentes. La exposición muestra cómo cambió el sistema de búsqueda y cuáles de los destinos pudieron esclarecerse o tuvieron que seguir en la oscuridad.
En los primeros años del archivo trabajó en el ITS un gran número de personas desplazadas, o displaced persons (DPs), que habían sido víctimas directas de la persecución, la deportación o la privación de sus derechos. Estas personas ayudaron a crear el archivo y marcaron el carácter internacional del equipo. Durante un tiempo, hasta 800 personas desplazadas vivieron en un campamento propio en Arolsen. La exposición rememora su compromiso, sus condiciones de vida y su aportación a la historia del archivo.
Del trabajo de búsqueda después de 1945 nació una de las mayores colecciones del mundo acerca de la persecución nacionalsocialista. Millones de documentos procedentes de campos de concentración, centros de trabajos forzados y administraciones fueron archivados y complementados con las consultas de los allegados y con comprobantes para el resarcimiento. Desde la década de los 1990 los fondos de archivo están siendo digitalizados. Actualmente son accesibles en línea casi por completo para fines de investigación, educación y conmemoración en todo el mundo. La exposición muestra cómo ha crecido el archivo y por qué sigue siendo único hasta nuestros días.
Hoy en día, los Arolsen Archives están abiertos a todo el mundo: a los supervivientes y a sus familias, a las administraciones y a los investigadores, a las escuelas y al público en general. La exposición examina cómo se usaba antes el archivo y cómo este hace posible la conmemoración digital en la actualidad. Las iniciativas como #StolenMemory o el proyecto digital de colaboración abierta #everynamecounts combinan el trabajo de archivo con enfoque internacional con el compromiso personal de voluntarios y voluntarias.
El título de la exposición
El título de la exposición, «Un monumento de papel», procede, por cierto, de una cita del superviviente del Holocausto Thomas Buergenthal: él denominó los Arolsen Archives un «monumento de papel» para describir el valor de los documentos.

«Mi padre es solo una de los muchos millones de víctimas, judías y no judías, que compartieron su mismo destino, entre ellas también mis abuelos por parte materna (…) Ellos no tienen ninguna lápida ni otro monumento aparte de los documentos que se conservan aquí en Bad Arolsen».
Thomas Buergenthal, 2012.
Foto: El joven Thomas Buergenthal. Arolsen Archives, de DocID: 78973897.



